domingo, 5 de mayo de 2019

HEMODIÁLISIS

HEMODIÁLISIS

¿QUÉ ES LA HEMODIÁLISIS?

La hemodiálisis es la opción de tratamiento de la insuficiencia renal que se realiza haciendo pasar la a través de un filtro exterior que se encuentra en una maquina de diálisis. Este filtro permite que las toxinas y el exceso de líquido salgan de la sangre sustituyendo de esta forma la función de sus riñones enfermos. 

El acceso venoso


Para la llevar a cabo la hemodiálisis es preciso disponer de una vena de un grueso calibre (llamada fístula)  que servirá para pinchar las 2 agujas por las que saldrá y entrará la sangre. Se realiza mediante una pequeña intervención quirúrgica, generalmente en el brazo no dominante o en aquel que tenga mejores venas, en la que se une una arteria a una vena que, con el tiempo, irá engrosando su pared y su calibre al recibir sangre a mayor presión. 

Esta fistula, se debe planificar con un mínimo de 3-6 meses, tiempo necesario para su adecuado desarrollo y maduración. Cuando se tiene malas venas o se han agotado por fístulas anteriores, se coloca un tubo entre la arteria y la vena de un material especial (goretex) y es ahí donde se pincha. Es muy importante que si su opción futura de diálisis es la hemodiálisis, proteja al máximo las venas principales de sus brazos para futuras fístulas; los análisis de sangre se deberían extraer de venas del dorso de la mano y del brazo. 

Si la Insuficiencia renal es aguda o se ha producido un empeoramiento rápido  de la insuficiencia renal crónica, es preciso recurrir a la colocación de un catéter temporal en una vena gruesa tipo femoral o yugular, que conlleva riesgo de infecciones y trombosis que pueden complicar el funcionamiento de futuras fístulas. Su colocación y su utilización es inmediata. 

Si se prevé una permanencia del catéter temporal superior a las 3-4 semanas, se recomienda colocar un catéter permanente, que por su material y su trayecto subcutáneo, presenta menos complicaciones y puede mantenerse mucho más tiempo. Su colocación es relativamente sencilla y requiere unos cuidados tanto por parte del paciente como del personal sanitario. En cualquier caso, el catéter permanente nunca debe ser una opción a largo plazo, salvo que sea imposible de hacer una fístula.

LITIASIS RENAL


LITIASIS RENAL





¿QUÉ SON LOS CALCULOS RENALES?

Los cálculos renales (litiasis renal, nefrolitiasis) son depósitos duros de minerales y sales que se forman dentro de los riñones. Los cálculos renales tienen muchas causas y pueden afectar cualquier parte de las vías urinarias, desde los riñones hasta la vejiga. En general, los cálculos se forman cuando la orina se concentra, lo que permite que los minerales se cristalicen y se unan. Expulsar los cálculos renales puede ser bastante doloroso, pero, en general, los cálculos no producen daños permanentes si se los identifica de forma oportuna. Según sea el caso, es posible que solo tengas que tomar analgésicos y mucha agua para expulsar un cálculo renal. En otros casos ,por ejemplo, si los cálculos se alojan en las vías urinarias, están relacionados con una infección urinaria o causan complicaciones es posible que se necesite una cirugía. 
También se presentan cuando la orina se vuelve demasiado concentrada y las sustancias en ella se cristalizan y forman piedras (los cálculos) , los síntomas se manifiestan cuando los cálculos se trasladan por el uréter y causan dolor intenso, los cálculos pueden formarse en la pelvis , en los cálices del riñón o en el uréter.
 Tipos de cálculos renales:

  • Cálculos de calcio: La mayoría de los cálculos renales son cálculos de calcio, por lo general, en forma de oxalato de calcio.El oxalato es una sustancia que se encuentra en los alimentos de forma natural , y también la produce el hígado a diario. Algunas frutas y vegetales, así como las nueces y el chocolate, tienen un alto contenido de oxalato.


Los factores alimenticios, las altas dosis de vitamina D, la cirugía de bypass intestinal y varios trastorno metabólicos pueden aumentar la concentración de calcio u oxalato en la orina. Los cálculos de calcio pueden también producirse en forma de fosfato de calcio. Este tipo de cálculos es mas frecuente en trastornos metabólicos, como la acidosis tubular renal.También puede estar relacionado con ciertas migrañas o con el consumo de algunos medicamentos anticonvulsivos, como el topiramato ( Topamax)


  • Cálculos de estruvita: Los cálculos de estruvita se forman en respuesta a una infección, como la infección de las vías urinarias. Estos cálculos pueden crecer rápidamente y volverse bastantes grandes, a veces, presentan muy pocos síntomas o pequeñas advertencias. 

  • Cálculos de ácido úrico: Los cálculos de ácido úrico se pueden formar en personas que no beben la suficiente cantidad de líquido o que pierden mucho líquido, aquellas que consumen una dieta alta en proteínas o aquellas que tienen gota. Ciertos factores genéticos también pueden aumentar el riesgo de padecer cálculos de ácido úrico.

  • Cálculos de cistina: Estos cálculos se forman en personas con un trastorno hereditario que causa que los riñones excreten mucha cantidad de ciertos aminoácidos (cistinuria)
DIAGNÓSTICO:

Es necesario saber la situación  y tamaño de los cálculos, su composición y la posible existencia de enfermedades que se asocian a su formación.
La situación y el tamaño del cálculo se valor mediante:


  • Radiografías simples: Permite distinguir la presencia de cálculos radiopacos situados en la vía urinaria .
  • Urografías con contraste: Prueba radiológica que permite localizar con precisión la situación del cálculo y su repercusión en la vía urinaria.
  • Ecografías: Es el examen no invasivo más utilizado en la actualidad , pues permite confirmar o descartar la obstrucción producida por los cálculos y localizarlos en la mayoría de los casos.
  • El UroTAC: Sobre todo con los nuevos aparatos permiten una localización precisa de la litiasis.
TRATAMIENTO:

El objetivo primordial del tratamiento es aliviar el dolor , facilitar la expulsión del cálculo e inhibir la formación de nuevos cálculos.
El alivio del dolor puede lograrse con antiespasmódicos , opiáceos, meperidina o morfina que tienen excelente acción analgésica .En la mitad de los  casos el cálculo se expulsa antes de 15 días , y en la mayoría antes de los 2 meses.
Cuando un cálculo renal o ureteral se considera que no va a ser expulsado espontáneamente se debe adoptar una estrategia terapéutica intentando solucionar el problema con la menos agresividad posible.


ANATOMÍA DEL APARATO URINARIO


ANATOMÍA DEL APARATO URINARIO




Nuestro sistema urinario está compuesto por una serie de órganos responsables de producir y eliminar orina. Cada uno de estos órganos tiene una función diferente cuyo objetivo final es eliminar las sustancias tóxicas que hay en nuestro organismo y regular la eliminación y absorción de líquidos del organismo.
  • Riñones: órgano par cuya función es depurar la sangre y producir orina.
  • Uréteres: conductos responsables de conducir la orina desde los riñones hasta la vejiga.
  • Vejiga: órgano responsable del almacenamiento de la orina. Está rodeado de una capa muscular que se contrae cuando queremos vaciar su contenido.
  • Uretra: conducto a través del cual se expulsa la orina al exterior.
  • Esfínteres: músculos que rodean la uretra. Esfínter interno y externo, responsables directos de la continencia.
El suelo pélvico es un grupo de músculos y ligamentos que cierran el suelo del abdomen y ayudan a mantener en posición correcta y en suspensión a la vejiga, el útero y el recto en contra de la fuerza de la gravedad. Está limitado por las nalgas, los muslos y la pelvis. En el suelo pélvico se sitúan las salidas naturales de la uretra, vagina y recto.

Formación de la orina:
La orina se forma básicamente a través de tres procesos que se desarrollan en las nefronas. Los tres procesos básicos de formación de orina son:

  • Filtración. Permite el paso de líquido desde el glomérulo hacia la cápsula de Bowman. El líquido que ingresa al glomérulo tiene una composición química similar al plasma sanguíneo, pero sin proteínas, las cuales no logran atravesar los capilares glomerulares. La porción celular de la sangre, es decir, los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas, tampoco atraviesan los glomérulos y no forman parte del líquido filtrado. A través del índice de filtrado glomerular, es posible inferir que cada 24 horas se filtran, en ambos riñones, 180 litros aproximadamente.

  • Reabsorción. Muchos de los componentes del plasma que son filtrados en el glomérulo, regresan de nuevo a la sangre. Es el proceso mediante el cual las sustancias pasan desde el interior del túbulo renal hacia los capilares peritubulares, es decir, hacia la sangre. Este proceso, permite la recuperación de agua, sales, azúcares y aminoácidos que fueron filtrados en el glomérulo.

  • Secreción. Es lo contrario a la reabsorción; en esta etapa algunos componentes sanguíneos son eliminados por secreción activa de las células de los túbulos renales. Secreción no es sinónimo de excreción, en la secreción se eliminan activamente sustancias a la luz del túbulo. Mediante un mecanismo de secreción se eliminan por ejemplo iones hidrógeno H+, lo que contribuye a mantener el ph de la sangre en niveles adecuados. También se elimina por secreción amonio (NH4+) y algunos fármacos.